¿La defunción de Aiete?

EUSKAL HERRIA
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En Octubre del 2011 en el Palacio de Aiete de Donostia y a través de una conferencia internacional se puso encima de la mesa una declaración de cinco puntos y de gran transcendencia. En palabras de ETA reunía los ingredientes para una solución integral del conflicto.

En el primer punto de la declaración se instaba a ETA a abandonar la lucha armada y a extender una petición de diálogo a los estados sobre las consecuencias del conflicto. En el segundo se instaba a los gobiernos de España y Francia a aceptar esas conversaciones.

Gran parte de la sociedad vasca y muy concretamente la relacionada con la izquierda abertzale creía que la conferencia de Aiete estaba íntimamente unida a un gran trabajo de cocina multilateral que de alguna manera había propiciado esa declaración.

Pasados prácticamente dos años desde aquella declaración, lo único que se ha cumplido de ella es el cese de la actividad armada de ETA. Pero el dato más significativo no es ese, ni la no participación de los Estados en un proyecto del que nunca se sintieron realmente implicados ni partícipes. Lo relevante pasados estos años es que ningún actor que fue vocal en el apoyo a esa hoja de ruta defiende hoy en día su viabilidad. Ni siquiera la editorial del diario Gara que a 15 de Julio del 2013 ve remota  la posibilidad de avanzar en los parámetros de Aiete ya que en su opinión las palabras y los hechos de ambos ejecutivos indican que esta opción, (las conversaciones ETA- Estados), hoy por hoy, es muy remota. Sin embargo no explican en el 2011 que hacía verlas no remotas y factibles.

ETA por tanto se ha quedado prácticamente en solitario como agente político defendiendo esa hoja de ruta y habiendo cumplido exquisitamente sus recomendaciones. La conclusión es que el impulso fundamental de las recomendaciones de Aiete no ha sido gestionar los ingredientes que puedan dar una solución integral al conflicto sino el final de la lucha armada vasca en sí mismo.

Una vez descartado Aiete por un bloqueo que es similar al que existía un día antes de la misma declaración de Aiete, nuevas recomendaciones se hacen llegar a ETA y a otros agentes políticos. ETA en este caso ha afirmado que estas nuevas recomendaciones reúnen los ingredientes para superar las consecuencias del conflicto pese a que no comparta ciertos contenidos y algunos otros los matizaría.

Debido a que las coordenadas del impulso que subyace de las recomendaciones del Foro social no difieren del impulso que ciertos sectores dieron a la conferencia de Aiete, se puede adelantar que una vez mas se pondrá sobre las espaldas del colectivo de presos políticos y ETA la responsabilidad de la actual situación de bloqueo aunque no se exprese de esa manera. El resultado lógico de esa lógica supone que ETA entregará las armas a quien sea, y se abrirá entonces una fase que busque su disolución como organización socialista revolucionaria. Sin embargo, eso ni solucionará las consecuencias del conflicto ni el conflicto.

Esa solución estará siempre remota hasta que exista una hoja de ruta con destino al Estado vasco socialista y con parada previa en un proceso soberanista que haga ejercer el derecho de autodeterminación generando una energía popular que es la única que puede superar esos bloqueos, tanto los relacionados con las consecuencias del conflicto como el conflicto en sí mismo. Esa energía solo nacerá de esa lucha. No de acuerdos que además siempre son consecuencia directa de la relación de fuerzas. Si el acuerdo toma centralidad y razón de ser, nunca se alcanzará en sentido liberador, ya que la batalla real se libra en la relación de fuerzas. Es imposible solucionar las consecuencias de un conflicto sin darle solución previa. Y un conflicto como el que vivimos no tiene otro horizonte de solución que no sea el que a través de la confrontación haga imponer la voluntad vasca frente a quienes se la niegan. Solo de ahí nacerá la paz con justicia siendo su inviabilidad extender en el tiempo la opresión nacional y social.

Cuando el MLNV abrió esta nueva fase se habló de grandes potencialidades y grandes peligros. Si bien las potencialidades ahí están, todavía no muy exploradas, los peligros son más evidentes que nunca.