MARISMO-LENINISMO O TROSKISMO (II Y FINAL)

el marxismo a debate
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Partido de la Liberación - 04.10.06

Continuación de la primera parte

Subjetivismo del trotskismo

Pasando, por último, al quinto punto, quiero plantear que lo que caracteriza al trotskismo es su condición de fuerza política subjetivista. No hace análisis objetivos y científicos de las cosas, de los procesos y, por lo tanto, tiene una política errónea. A veces de "izquierda", muchas veces de derecha -en definitiva errónea-, que le hace mucho daño al movimiento revolucionario. Y lo voy a ilustrar con dos o tres ejemplos.

Un caso de subjetivismo: los trotskistas critican a la URSS afirmando que no pone en marcha los planes económicos que ellos proponen (lo cierto es que no se sabe cuáles son). Y que, por no prestarle atención a sus planes económicos, la Unión Soviética está estancada y no consigue darle trabajo a su gente. Y más aún: si se llevara el apunte a lo que ellos plantean, la Unión Soviética estaría en condiciones de darle trabajo a los millones de desocupados que hay en Europa capitalista, con lo cual se demostraría la superioridad del mundo socialista frente al capitalismo. O sea que ellos terminan criticando a la Unión Soviética por no resolver los problemas de desempleo que el capitalismo les depara a sus trabajadores.

Nosotros, en cambio, creemos que el socialismo debe construir la nueva sociedad en un país y ayudar política, económica y materialmente a los pueblos, incluyendo a los trabajadores europeos afectados por la desocupación, para hacer la Revolución; cosa que tal vez los soviéticos no hagan bien. Y ahí, entonces, hay que criticar fraternalmente a los dirigentes de aquellos países socialistas que no apoyan, o no lo hacen suficientemente, a las revoluciones obreras y populares.

Pero hay que criticarlos porque no ayudan, o no ayudan lo suficiente; y no porque no le dan trabajo a los millones de desocupados. Esto es lo que la burguesía europea querría: que la URSS les saque de encima a esos 30 millones de desocupados. Estos constituyen la principal fuente de conflicto, de lucha y, por ende, de factor revolucionario interno, que está muy lentamente fermentando en Europa occidental.

El segundo ejemplo del subjetivismo que quería marcar es que en una de las lecciones en que "Solidaridad Socialista" sintetizó la herencia que les dejó Nahuel Moreno se fundamentaba el por qué de un Partido Revolucionario Mundial. Cuando lo planteaban (para ellos es la LIT), se preguntaron a propósito de la dictadura de Pinochet: "¿Cómo echar de una vez por todas al siniestro Pinochet?". Y se contestaron: "Tenemos que unirnos en todas partes para declarar un boicot. Que no llegue un buque ni un avión, que no suene un teléfono en Chile mientras esté este asesino en el gobierno. Caería inmediatamente".

Esa es la acendrada subjetividad de los trotskistas. No entienden que si Pinochet sigue firme en Chile, es porque tiene Fuerzas Armadas que están con él, tiene apoyo del imperialismo yanqui, está bancado por la oligarquía, el reformismo tiene mucho peso en las fuerzas de izquierda, hubo una derrota de la cual éstas se están recuperando, etc. En fin, estas son las razones por las que no cayó Pinochet, además de la falta de un partido revolucionario internacional. Y estas razones básicas no van a desaparecer inmediatamente gracias al recurso mágico de formar un "Partido Revolucionario Mundial".

El tercer ejemplo que serviría para demostrar el subjetivismo de los trotskistas se refiere a su crítica fácil contra la burocracia en general, a los "Estados obreros burocráticos o degenerados", como los llaman ellos.

Acá confunden una primera cuestión, al identificar a Gorbachov con Lorenzo Miguel. No es mi intención seguir aburriendo con citas, pero el punto 3 de "Las lecciones" de Nahuel Moreno ("Democracia obrera", "Por qué y para qué") identificó literalmente a Gorbachov y Fidel con Lorenzo Miguel. Veamos: "En la URSS, igual que en Cuba y en el sindicalismo de Lorenzo Miguel, hay lista única, no se permite hacer asambleas, y se impone una dictadura totalitaria para mantener los sueldos millonarios y los privilegios de la casta administradora". Está clarito: Gorbachov, Fidel Castro y Lorenzo Miguel serían casi lo mismo.

Yo creo que es monstruoso confundir la burocracia de Lorenzo Miguel (secretario vitalicio de la Unión Obrera Metalúrgica), a sueldo de los patronales, vehículo no sólo teórico sino también fuerza de choque de las clases dominantes de un país capitalista dependiente, con los problemas reales de burocracia -en este caso agrandados por los trotskistas- que existen en los países socialistas.

Los trotskistas deberían ser honestos y confesar que no están polemizando con Gorbachov hoy, como antes con Stalin. Están polemizando con Lenin, porque fue el hombre que a la cabeza del partido bolchevique organizó ese Estado obrero y campesino en la Rusia atrasada donde se consiguió tomar el poder.

En el tomo II de sus escritos contra Trotsky, Lenin reconoció en primer lugar que se necesitaba la burocracia y los especialistas, y que había que pagarles sueldos mejores porque los precisaba para estructurar el poder soviético. El reconocía que apostó a que los obreros avanzados de Europa vinieran en auxilio de la naciente sociedad soviética para enseñar cómo hacer determinadas cosas. "Pero como esa revolución se atrasó", -decía Lenin- "es que tenemos que acudir dentro de Rusia y fuera de Rusia, en el país y en el extranjero, al auxilio de los intelectuales y especialistas burgueses, pagando".

Con ello planteaba abiertamente que era un impuesto que tenía que pagar para que la burguesía, los organizadores de trusts, de monopolios y de empresas, les enseñaran cómo hacer para organizar grandes empresas soviéticas.

Luego de este período, Lenin mismo reconoció que el problema de extirpar la burocracia era un complicado y muy difícil proceso. Concretamente advirtió: "Pasarán décadas antes de que podamos superar los males de la burocracia. Es una lucha muy difícil, y cualquiera que afirme que podremos librarnos de golpe de las prácticas burocráticas adoptando plataformas antiburocráticas, no es más que un charlatán con inclinación a las palabras bonitas. Por supuesto que los excesos burocráticos deben corregirse de inmediato. Una cosa son los excesos que se pueden evitar, y otra cosa es el mal de fondo de la burocracia que, lamentablemente, pasarán décadas antes de que podamos conjurarlo".

Y más preciso todavía -esto en respuesta a trotskistas que hablan del Estado burocrático o de deformación burocrática-, Lenin más adelante dijo: "Cuando hombres como Kutuzov dedican parte de un discurso práctico a señalar los excesos burocráticos de nuestro aparato, respondemos: Eso es cierto, nuestro Estado tiene una deformación burocrática. Invitamos a los obreros y apartidistas a unirse a nosotros para luchar contra eso".

¿Cuál es la razón de la aparición de la burocracia, por ejemplo en la Unión Soviética? Creo que la razón de fondo es de orden objetivo, junto con los errores políticos que pueden haber cometido y que cometen hoy los dirigentes de países socialistas. Existen razones objetivas, que explican el por qué de esa aparición de fenómenos de burocracia y también de hegemonismo. Para mi sorpresa, en un trabajo de Lenin de 1922, hablando del imperialismo y del hegemonismo leí: "Otra cosa es cuando nosotros mismos caemos, aunque más no sea en pequeñeces, en actitudes imperialistas hacia nacionalidades oprimidas, quebrantando con ello por completo nuestra sinceridad de principios, toda la defensa que -con arreglo a los principios- hacemos de la lucha contra el imperialismo". ("Acerca del problema de las nacionalidades", Lenin, 30/12/1922).

O sea que el mismo jefe de la revolución soviética, que reconocía que el Estado Socialista tiene deformaciones burocráticas, admitía también que a veces se cae en algunas actitudes hegemonistas o imperialistas, frente a las nacionalidades oprimidas. En este caso se trataba de la Unión Soviética y creo recordar que se refería a Georgia, criticando la actuación que allí tuvo Stalin.

El dato concreto es que aún en el socialista aparecen o se mantienen la burocracia y otros fenómenos de características profundamente criticables. Eso tiene muchas raíces. Las vueltas de la historia y las condiciones de lucha contra el imperialismo determinaron que la revolución socialista se pudiera realizar primero no en las avanzadas de Washington, Londres o Berlín. Por esos recodos que caracterizaron siempre el camino recorrido por la lucha de clases, los comunistas nos alzamos con el poder en la atrasadísima Rusia, medievalista, bárbara, asiática, la de Petrogrado y de Moscú. Y hete aquí que los revolucionarios luego vencimos en la semicolonial China, más tarde en La Habana y en Managua.

Este es el rumbo que siguió la Revolución Socialista y la causa de la liberación nacional y social en estos últimos 70 años. Resulta claro que en estos países atrasados desde el punto de vista de su desarrollo económico, existe también "atraso" en lo científico, tecnológico y en el resto de la superestructura ideológico-política.

No sólo reconocemos estos atrasos, sino que también afirmamos que hubo, y siguen habiendo errores, de derecha y de "izquierda", en el tratamiento de esos atrasos.

Nos preocupa en este momento el desarrollo de concepciones oportunistas de derecha, reformistas, en el interior del movimiento comunista internacional. Entre otras consecuencias negativas, dichas concepciones afectan y rebajan la consigna del internacionalismo proletario.

En cuanto a los planes para la construcción del socialismo en cada uno de estos países se están produciendo reformas profundas, como es el caso de la "perestroika" de la Unión Soviética. Al respecto reconocemos como necesidad un aspecto de dicha "renovación": lo que tenga que ver con una mayor democracia, agilización de los planes económicos, descentralización de organismos y administradores, eficientización de los resultados económicos, etc.

Pero ello no nos impide plantearnos toda una serie de dudas e interrogantes sobre los otros aspectos del problema; no estamos de acuerdo con quienes dicen que es necesaria una tasa determinada de desempleo en un sistema socialista; no estamos de acuerdo con ataques unilaterales contra la obra de Stalin; no estamos de acuerdo con la visión de un "mundo integrado, más allá de las ideologías, un mundo humano", etc.

Pero una cosa son estas opiniones críticas, y otra muy distinta es un balance liquidador, unilateral, enfatizando sólo los "errores" de la "burocracia degenerada", tal como gustan llamarla los trotskistas.

Por otro lado, la pregunta que deberíamos hacer a estos señores es: ¿entonces no debíamos tomar el poder de estos países atrasados?¿Qué tenían que hacer los sandinistas?¿Acaso esperar que los Robelo y Chamorro se encargaran de desarrollar las fuerzas productivas en Nicaragua y recién entonces tomar el poder?¿Y si se hacía demasiado tarde?

En definitiva. Los trostskistas coinciden con los mencheviques en que el enfoque leninista de "crisis revolucionaria" y asalto del poder sería "aventurerismo" y "terrorismo". Había que aguardar el turno de la burguesía, decían los mencheviques, para que ésta "europeizara" la Rusia atrasada. Con desarrollo económico, fuertes sindicatos, mucho parlamentarismo, abundante democracia, educación obrera, etc., recién entonces los trabajadores podrían comenzar a pensar en algo diferente y socialista.

La respuesta más contundente a este razonamiento reformista fue dado por Lenin en su trabajo "Nuestra Revolución", escrito en 1923 para hacer un balance de la revolución bolchevique.

Dijo allí: "Por ejemplo, no puede ser más estereotipada la argumentación empleada por ellos, y que han aprendido de memoria durante la época del desarrollo de la socialdemocracia de Europa Occidental, de que nosotros no hemos madurado para el socialismo, que no existen en nuestro país -como se expresan varios señores eruditos que militan en sus filas- las premisas económicas objetivas para el socialismo. Y a ninguno de ellos se les pasa por la imaginación preguntarse: ¿Pero no podía un pueblo que se encontró con una situación revolucionaria como la que se formó durante la guerra imperialista, no podía bajo la influencia de su situación desesperada lanzarse a una lucha que le brindara por lo menos alguna perspectiva de conquistar para siempre condiciones no del todo habituales para el mejor incremento de la civilización?. ´Rusia no alcanzaba tal desarrollo de las fuerzas productivas que haga posible el socialismo´. Todos los héroes de la II Internacional, entre ellos naturalmente Kautsky, van y vienen con esa tesis como chicos con zapatillas nuevas. Esta tesis indiscutible la repiten de mil maneras y les parece que es decisivo para valorar nuestra Revolución. Pero, qué hacer si una situación peculiar ha llevado a Rusia primero a la 1° Guerra Mundial imperialista, en la que intervienen todos los países más o menos importantes de Europa Occidental y ha trocado su desarrollo al borde de las revoluciones de Oriente, que comienzan y que en parte han comenzado ya, unas condiciones en las cuales hemos podido llevar a la práctica, precisamente, esta alianza de la guerra campesina con el movimiento obrero, de la que, como una de las probables perspectivas, escribiera Marx en 1856, refiriéndose a Rusia. Si para implantar el socialismo se exige determinado nivel cultural, pero nadie me puede decir cuál es ese nivel cultural, ya que es diferente en cada uno de los países de Europa Occidental, porqué entonces no podemos comenzar primero por las conquistas, por vía revolucionaria, de las premisas para este determinado nivel, y luego, ya a base del poder obrero y campesino, ponernos en marcha para alcanzar a los demás pueblos".

En definitiva los pueblos que han hecho la revolución, Rusia, China y Cuba, entre otros, se han encontrado con mil problemas. Creo que muchos de ellos son de base objetiva, o sea que tienen que ver con el tipo de sociedades en las que triunfó la revolución y se pudo tomar el poder.

Reitero que lamentablemente no fueron los EU, Alemania, Francia, Japón o Inglaterra. Si hubiéramos tomado el poder en cualquiera de estos países, por supuesto que tendríamos un montón de cosas mucho mejor resueltas. Porque en la Unión Soviética el primer tractor recién salió fabricado en 1930. Si hubiéramos tomado el poder en Inglaterra o en EU, evidentemente el progreso técnico, organizativo y material hubiera sido mucho más rápido, porque habríamos partido de otro nivel inicial.

Hay razones objetivas, repito, ligadas con el tipo de sociedades en las que se conquistó el poder y se comenzó a forjar el socialismo.

En segundo lugar, otras de las razones de orden objetivo son las guerras que sufrieron estos países socialistas.

En el caso de la Unión Soviética hay que tener en cuenta que el país perdió en los cuatro años de la guerra imperialista de 1914, y entre 1918 y 1922, 8 millones de habitantes entre la población civil, y un millón de combatientes del Ejército Rojo en la época de la Guerra Civil. Estas cifras deben tenerse en cuenta, así como lo que los soviéticos sufrieron en la llamada Gran Guerra Patria, entre 1941 y 1945. Porque allí perdieron 20 millones de hombres y el 40% de la industria que habían alcanzado a levantar desde 1930 en adelante. Perdieron enteras 1.700 ciudades, 70 mil aldeas, más de dos mil sovjoses y koljoses, miles de kilómetros de vías férreas.

Y desde ya reconocemos que también hay razones de tipo político, ya que no todas las causas son de tipo objetivo. Es en el campo político donde debemos preguntarnos: ¿estuvo bien o mal la "Revolución Cultural Proletaria en China"?; ¿es correcto enfatizar tanto en los países socialistas los aumentos de salarios y otros beneficios o "incentivos" materiales?; ¿por qué ingresó Polonia en el FMI?; ¿está bien arrendar a familias las tierras públicas e incluso empresas estatales?

Como podrán apreciar ustedes, nuestro Partido no es consulado político de nadie y tiene su opinión independiente acerca de estos temas. Pero lo discutimos a fondo, fraternalmente, dentro del movimiento comunista internacional, sin pelos en la lengua. Es una cosa muy distinta a lo del MAS, que propone para Cuba "un gobierno de trabajadores" porque supuestamente el Partido Comunista y Fidel Castro no permitirían la democracia.

Confío en que haya quedado en claro porqué el Partido de la Liberación se basa en el marxismo-leninismo y no en el trotskismo, corriente ideológica y política con la que libra una lucha de principios, táctica y estratégica.

Fuente: http://www.45-rpm.net/palante/ml-trotskismo.htm